Formas de atacar el sexo

Superar el sexo con el porno

Una clara tendencia del globalismo es la de banalizar la sexualidad para promover el hedonismo y reducir la natalidad.
El filósofo Byung-Chul Han habla con gran claridad de estos fenómenos en su obra "La agonía del Eros", cuya lectura recomiendo. Dice: "Lo obsceno en el porno no consiste en un exceso de sexo, sino en que allí no hay sexo. La sexualidad hoy no está amenazada por aquella "razón pura" que, adversa al placer, evita el sexo por ser algo "sucio", sino por la pornografía". Y agrega: "El porno es la antípoda del Eros. Aniquila la sexualidad misma. Bajo este aspecto es incluso más eficaz que la moral: la sexualidad no se desvanece en la sublimación, la represión y la moral, se desvanece con mucho mayor seguridad en lo más sexual que el sexo: el porno".
Complicar las relaciones sexuales hombre mujer.
Además de todas las medidas generales para alejar a las personas, hay medidas concretas destinadas a complicar las relaciones hombre mujer. Entre ellas la intención de criminalizar cualquier contacto sexual entre hombres y mujeres salvo que cumplan unos requisitos inalcanzables ( ley del “sí es sí” en España) , la complicación de la actividad de los locales nocturnos.

Consecuencias

Descenso de las hormonas sexuales

Ya existen numerosos estudios que alertan sobre el descenso drástico y sin precedentes de las hormonas sexuales en las generaciones nuevas /108. En 2007 un estudio publicado por New England Research identificaba un descenso del 17% en los niveles de testosterona entre los hombres de 65 años de 2002 respecto de los de 1987 .
Otra investigación centrada en más de 5.000 daneses hizo similares descubrimientos
Conclusión: los hombres de hoy tenemos menos testosterona que los de ayer, en una declive del 0,5% anual. Las consecuencias directas de esto lo señalan otros estudios que demuestran el creciente desinterés sexual que está empezando a ser endémico en determinados países, como en Japón
Pero incluso en países occidentales, capitalistas y liberales como los Estados Unidos se observa la misma tendencia. Los investigadores estadounidenses Jean Twenge, Ryne Sherman y Brooke Wells publicaron un artículo en la revista académica de sexología Archives of Sexual Behavior en el que demostraban que, de media, los estadounidenses practicaban sexo nueve veces menos a principios de la década de 2010 que a finales de la de 1990. Según la investigación, en un lapso de poco más de 10 años pasaron de tener un promedio de 62 relaciones sexuales por año a 53, lo que supuso un descenso del 15%
En 2013, la Encuesta Nacional de Actitudes Sexuales y Estilos de vida (Natsal, por sus siglas en inglés) encontró que los británicos con edades comprendidas entre los 16 y los 44 años practican sexo menos de 5 veces al mes en promedio